Venezuela: Declaración de pastor Robertson pone a prueba discurso antiterrorista de EE.UU

24 de Agosto de 2005
El Vicepresidente Ejecutivo, José Vicente Rangel, afirmó este martes que la respuesta que dé el gobierno estadounidense al mensaje de un presunto pastor evangelista norteamericano, quien a través de un programa televisivo llamó a asesinar al Jefe de Estado venezolano, pone a prueba el discurso antiterrorista de la administración de George Bush.

En una rueda de prensa ofrecida en la sede de la Vicepresidencia, Rangel se refirió a las declaración hecha por el presidente de la Coalición Cristiana de Estados Unidos, Pat Robertson, quien en su programa El Club 700, afirmó que sería mucho más barato asesinar al Presidente Hugo Chávez que iniciar una guerra y que había llegado el momento de ejercer la capacidad de eliminarlo.

Consideró el Vicepresidente que el discurso sobre el terrorismo de las autoridades norteamericanas “contrasta con esta declaración de una figura importante de la iglesia norteamericana, que además tiene incidencia en la política norteamericana”. Por ello, se preguntó qué hará “el gobierno norteamericano frente a esta declaración criminal de un ciudadano de ese país”, e insistió en que “es de una hipocresía inmensa mantener un discurso contra el terrorismo y al mismo tiempo que en el seno de esa nación haya declaraciones evidentemente terroristas, como las producidas por el pastor de la Coalición Cristiana”.

Para el Vicepresidente, se trata de unas declaraciones “muy cristianas”, que revelan que el fundamentalismo religioso es uno de los grandes problemas que enfrenta la humanidad en este momento. “Ese fundamentalismo religioso se plantea por una parte, lo hemos visto aquí en expresiones vernáculas, el derrocamiento del Presidente Chávez; es decir, el desconocimiento del Estado de Derecho, y en ese proceso de escalada, ahora se plantea, por parte de este pastor, el asesinato del Presidente Chávez. No ya el derrocamiento, sino el asesinato del Presidente Chávez”.

Por tratarse de una situación delicada y aunque el Presidente de la República no se encuentra actualmente en Venezuela, el Vicepresidente Ejecutivo adelantó su opinión sobre este tema, señalando que hay aspectos legales implícitos en esta declaración. “En primer término, existe una normativa legal en los Estados Unidos que condena y castiga, por parte de la administración federal, declaraciones de esta naturaleza. La Ley de Transmisión y Emisión de Televisión, por ejemplo, prohíbe el lanzamiento de este tipo de mensajes”.

Indicó Rangel que existe también un aspecto multilateral a considerar, pues “la Convención Interamericana contra el Terrorismo prevé sanciones frente a este tipo de declaración, por parte de la comunidad hemisférica”. Agregó que la Organización de Estados Americanos, por ejemplo, podría asumir este caso, por tratarse de una incitación al asesinato de un Jefe de Estado.

El Vicepresidente aseguró que el Gobierno Nacional quiere ser deliberadamente cauto y responsable a la hora de encarar este tipo de mensajes. “Las denuncias que se han venido haciendo acerca del magnicidio en Venezuela, indudablemente tienen un eco en la opinión pública internacional y con declaraciones de esta naturaleza, que obedecen a intereses muy sórdidos que anidan en la sociedad norteamericana y en el gobierno norteamericano, se justifica y se explica la preocupación del Gobierno venezolano para preservar la vida del Jefe del Estado; además, la vida de cualquier Jefe de Estado y de cualquier ciudadano”.

Rangel señaló que es precisó esperar el retorno al país del Presidente de la República y del Canciller, para que el Gobierno tome una decisión acerca del curso que seguirá en este caso.

Con respecto a declaraciones de voceros estadounidenses, quienes aseguraron que Perú y Paraguay habrían mostrado preocupación sobre Venezuela durante la visita del secretario estadounidense de Defensa, Rangel destacó como un hecho curioso que sean portavoces del gobierno norteamericano los que digan esto y no los propios representantes gubernamentales de ambos países latinoamericanos. “Ya anteriormente con motivo por ejemplo de una declaración similar por parte de voceros del Departamento de Estado sobre Bolivia, voceros muy autorizados del gobierno boliviano, el actual presidente y el ex presidente Mesa, declararon que ellos no tenían absolutamente nada que reprochar al gobierno venezolano y que no tenían conocimiento de maniobras desestabilizadoras en ese país”.

En este sentido, el Vicepresidente Ejecutivo recordó que tanto el presidente de Paraguay como otros funcionarios, así como representantes de la administración peruana “han dicho que sus relaciones con Venezuela son impecables, que no hay ningún conflicto y que no perciben ningún elemento desestabilizador. Es decir, estamos en presencia una vez más de una declaración irresponsable de funcionarios de los Estados Unidos. En tal caso, ya anteriormente el gobierno venezolano pidió pruebas a las autoridades norteamericanas de esa denuncia que ellos hacen”.


(Prensa Vicepresidencia de Venezuela)
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